Los duendes son criaturas mitológicas fantásticas de forma humanoide, pero de tamaño pequeño, que están presentes en el folclore de muchas culturas. La etimología de su nombre proviene de la expresión "duar de la casa" ("que habita, habitante").
Físicamente, se suele describir a los duendes como personajes de baja estatura (con altura no superior a un metro) y aspecto humanoide, con largas orejas puntiagudas y piel verdosa. Se caracterizan por ser seres elementales, cuidadores de la naturaleza y el bosque.
Los duendes son criaturas mágicas relacionadas en algún caso con las hadas, que no forman parte de la tradición cristiana, aunque algunos demonólogos de los siglos XVI y XVII, y al menos desde la segunda mitad del siglo XV, los consideraban un tipo de demonio.
Duendes del Bosque:
Son seres elementales de la tierra, están más vinculados con ella y viven en lo más profundo del bosque, donde los seres humanos no pueden acceder, entre la vegetación más frondosa o en las raíces de los árboles. También pueden vivir en cuevas, en páramos o montañas y, en ocasiones, cerca de ríos o arroyos.
En la mitología de muchas culturas se les supone algún tipo de poder o conocimiento sobrenatural además de una personalidad bromista o maliciosa, por el cual son culpados de todo tipo de daños menores en el entorno doméstico o rural. Según esta definición, serían considerados un tipo de duendes los gnomos, los trasgos, el pombero sudamericano, el tomte sueco, el leprechaun irlandés o el poltergeist alemán.
Los duendes corresponderían a los gnomos y silfos y habitan mundos propios no muy alejados del nuestro, aunque invisibles para nosotros porque nuestros sentidos son poco sutiles y poco desarrollados y por tanto no aptos para observarlos. Sin embargo todas esas criaturas, según Paracelso, tienen en común ser seres interdimensionales y atemporales, viven en comunidades jerarquizadas, son invisibles para los hombres, pero no para algunos animales y niños, son juguetones y tramposos y enormemente interesados en algunos aspectos sexuales de los humanos, a quienes a veces raptan cuando son niños; viven muchos más años que los hombres, pero sin llegar a ser inmortales: 500 años o más, éticamente neutros, inteligentes, y les aterroriza el hierro y el acero. Poseen tres grandes festividades: la del mes de mayo, la del 24 de junio (solsticio de verano) y la del mes de noviembre.
El oso de la oscuridad 🐻
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